La avenida como imagen de una sala
Hay dos maneras de conocer gente. Una es la cita: quedas con alguien concreto, a una hora, en un sitio, sabiendo de antemano con quién. La otra es la calle: sales, hay gente pasando, y de vez en cuando te cruzas con alguien y la cosa acaba en conversación. Esta sala es de las segundas, y por eso se llama como una avenida.
Una avenida no es una plaza tranquila ni un callejón íntimo: es una vía de mucho paso, con gente yendo y viniendo, donde los encuentros pasan de pie y sin protocolo. Te paras a preguntar algo, la respuesta se alarga, y sin haberlo planeado llevas veinte minutos hablando con quien iba en dirección contraria. Ese es el ambiente que la sala intenta reproducir.
Un sitio de paso, no de espera
Lo interesante de una calle transitada es que nunca es la misma dos veces. Entra gente, sale gente, la composición cambia a cada rato. Aquí pasa igual: no es una sala pequeña donde siempre están los mismos cuatro, sino una de tránsito, donde a distintas horas te encuentras un ambiente distinto. Por la tarde una cosa, de madrugada otra.
Eso tiene una ventaja para quien es nuevo: nadie desentona por acabar de llegar, porque en una avenida todo el mundo acaba de llegar de algún sitio. No hay que ganarse un puesto en un grupo cerrado; te sumas al paso y ya está. Y tiene la contrapartida obvia de cualquier lugar concurrido: no todas las conversaciones cuajan, muchas se quedan en el «hola» de dos que se cruzan. Se trata de seguir andando hasta dar con la que sí.
Cómo se entra y adónde lleva
Cuelga del canal de amor y del general. Basta con teclear un apodo y pasar; no hay cuenta que crear ni nada que instalar. A partir de ahí, la sala es lo que hagas con ella: puedes quedarte en el paso general o irte al privado con alguien con quien la charla haya arrancado.
Si prefieres la idea de conocer a quien no conoces sin más rodeos, la sala de desconocidos; si buscas que el cruce acabe en algo romántico, el chat de amor o el chat para ligar; y si quieres bajar el ritmo hacia una charla más de banco de parque que de avenida, la sala de amistad.