Más de doscientas treinta personas conectadas a la vez es el récord del canal #chile, y ese número dice bastante sobre cómo se comporta la sala. No es una multitud donde tu mensaje se pierde entre otros veinte, ni un cuarto vacío donde saludas y nadie contesta. Es el punto intermedio: en un par de semanas de entrar a la misma hora ya sabes quién suele estar, y ellos ya te ubican a ti.
El tamaño manda en el ambiente
En los canales enormes la conversación se fragmenta y uno acaba hablando por privado. Aquí todavía funciona el hilo común: alguien lanza un tema y lo siguen quince, no ciento cincuenta. Eso favorece las conversaciones que duran una hora en lugar de tres frases, y explica que buena parte del canal sea gente recurrente más que visitantes de paso.
El vocabulario es la primera barrera y el primer chiste. El chileno escrito viene cargado de modismos propios, y quien llega desde otro país pasa un rato preguntando qué quiere decir tal palabra. Lejos de molestar, suele ser la manera más fácil de entrar en conversación siendo nuevo.
De qué se habla
Sale mucho lo cotidiano: el trabajo, el transporte, los precios, el tiempo raro de Santiago. También bastante música y series, y las conversaciones largas de madrugada que en cualquier sala son las mejores. Escribe gente de Santiago, de Valparaíso, del sur y del norte, además de chilenos que viven fuera y entran a leer algo familiar.
Junto a #chile se abre #latinoamerica, un canal bastante más numeroso (más de 400 de tope) para cuando quieres salir del país y hablar con toda la región. El tercero, #latinchat, existe pero es prácticamente simbólico: su máximo son apenas seis personas a la vez.
Sobre el nombre
Mucha gente llega a esta página buscando “latinchat chile” con el recuerdo de aquellos chats web de los años dos mil. Aquello era otro sitio, de otra empresa, y ForoChat no es su continuación. Lo que se conserva es la forma de chatear que aquello popularizó: salas abiertas por país o tema, apodo en vez de perfil y cero registro.
Entrar no lleva más de unos segundos y no pide correo ni contraseña. Si te has quedado con ganas de más, desde la misma sala puedes saltar a los otros canales sin volver a identificarte.