Un nombre que usaron varias webs a la vez
«ZonaChat» no fue nunca una sola marca. Con los años circularon webs de chat distintas que usaron ese nombre o uno muy parecido: una en Cali, otra en Las Palmas, alguna con enfoque gay en Bogotá.
Quien escribe hoy «zonachat» en el buscador puede tener en la cabeza cualquiera de esas webs, o simplemente la idea genérica de una zona para chatear. Esta página no es ninguna de aquellas en concreto y no lo finge: no promete recuperar la de Cali, ni la de Las Palmas, ni ninguna otra bajo ese nombre.
Por qué no se hace pasar por ninguna de ellas
Hacerse pasar por una de esas webs concretas sería fácil de detectar: bastaría con un par de preguntas sobre cómo eran para que las respuestas no cuadrasen. Aquí se toma el camino contrario, que es contar qué existe ahora sin inventarle historia a ningún portal ni prometer usuarios o contactos de otras webs.
Lo que hay es una sala general activa, con entrada libre y sin necesidad de cuenta. Si lo que se recordaba era el chat clásico de entrar y ver quién hay charlando, esa idea tiene su propia página en chateamos; si el plan es simplemente meterse a hablar sin etiquetas de por medio, está el chat online.
Un nick y ya se está dentro
No hace falta correo, contraseña ni ninguna descarga: se escribe un nick, se aceptan las normas y ya se está dentro, igual desde el móvil que desde el ordenador. La sala se apoya en el mismo canal que otras páginas generales del sitio, el de amistad, que ha llegado a tener 1.113 personas conectadas a la vez.
No hay perfiles que rellenar antes de hablar ni un historial de conversaciones pasadas que recuperar: cada vez que se entra, la sala es la de ese momento, con la gente que esté conectada entonces.
En qué se diferencia de otras salas generales del sitio
La diferencia con la sala clásica de entrar y ver quién hay no está en el formato, que es el mismo, sino en el origen de la búsqueda: aquí llega gente que recuerda un nombre concreto de web de chat, no un formato genérico de época. Comparada con la sala de amistad, esta página funciona como puerta de entrada para quien escribe justo ese término, mientras que la otra recibe a quien busca amistad sin más.
Ninguna de las variantes locales del nombre (Cali, Las Palmas, Bogotá) tiene aquí una sala separada: todas confluyen en esta misma página y en el mismo canal, sin distinción de ciudad ni de enfoque.
Quién entra, a qué horas y de qué se habla
Entra gente de cualquier punto que llegó buscando el nombre, sin que el sitio le pida más que un nick para empezar. Las horas con más ambiente son las tardes y, sobre todo, las noches, con un repunte los fines de semana desde media tarde.
Los temas van cambiando según quién esté conectado: presentaciones, conversación suelta, algo de música o de la actualidad del día. Y el aviso de siempre, que conviene repetir: a alguien que se acaba de conocer no se le da el teléfono, la dirección ni ningún dato relacionado con el dinero.