Una sala propia, no un anexo
La mayoría de chats LGTB tienen sala gay, sala lésbica y, como mucho, una mención a la bisexualidad en la descripción. El resultado conocido es que quien es bi entra a la sala gay y le dicen que en realidad todavía no se ha decidido, o entra a un chat hetero y calla la mitad de su vida. Esa sala intermedia que no existía es esta.
El canal #bisexuales es real y tiene movimiento propio en el IRC de la red —no es una etiqueta que redirige a otro sitio—, y la sala entra además a #de_ambiente, que es el canal LGTB más poblado. La razón de entrar a los dos es práctica: a las cuatro de la tarde de un martes, un canal temático puede tener seis personas, y así siempre hay conversación al lado.
El borrado bisexual, que es la razón de que esto haga falta
Hay un nombre para lo que trae a mucha gente a una sala como esta: el borrado bisexual. Es la costumbre de leer a una persona bisexual como hetero si está con alguien del otro género, y como gay o lesbiana si está con alguien del mismo. La orientación desaparece según con quién te vean, y se convierte en algo que hay que volver a declarar cada vez.
De ahí salen las conversaciones que más se repiten en la sala: cómo salir del armario cuando la respuesta esperada es «ya se te pasará», qué hacer cuando la pareja de toda la vida se lo toma como una amenaza, o el cansancio de que en las apps te traten como una casilla de fantasía ajena en vez de como alguien con quien hablar. Nada de eso se resuelve en un chat, pero decirlo en voz alta a gente que no necesita la explicación previa quita bastante peso.
Qué te vas a encontrar
Conversación general la mayor parte del tiempo: trabajo, series, insomnio, la ciudad de cada uno. También ligue, porque la gente liga en los chats y fingir lo contrario no engaña a nadie. Y una parte de la sala que va y viene entre #bisexuales y #de_ambiente según dónde haya más gente en ese momento.
La sala es mixta en todo: hombres, mujeres y personas no binarias, gente de veinte y gente de cincuenta y muchos, y una mezcla de acentos de los dos lados del Atlántico que en horario de tarde español coincide con la mañana de México y Colombia.
Normas, que son tres
El «no» se respeta a la primera. No hay que argumentarlo ni suavizarlo. Insistir después de un no es lo único que se sanciona sin discusión.
Nada de tratar a nadie como un trámite. La pregunta directa sobre prácticas sexuales a alguien que acaba de entrar y con quien no has cruzado dos frases es la forma más rápida de vaciar una sala, y es lo que ha matado a otros canales bi de otras redes.
Contenido con menores, jamás. Ni insinuado, ni «de broma». Se reporta a moderación y se expulsa.
Cuida tus datos
No des tu número, tu dirección ni tu apellido a alguien que acabas de conocer, y desconfía de quien tenga mucha prisa por sacarte del chat a otra aplicación: casi siempre es porque allí no hay moderación. Si compartes fotos, piensa antes en si te identifican —el fondo de una foto dice más de lo que parece—. Y si alguien te incomoda, avisa a moderación en vez de aguantar: para eso está.
Puedes leer las normas completas y los consejos de seguridad del sitio.
Salas cercanas
Si buscas comunidad LGTB sin más, entra al chat de Chueca / Gay / LGTB. Si prefieres una sala específica, están el chat gay y el chat de lesbianas. Para conversación general sin etiqueta, el chat de amistad es el canal más poblado de la red.
Y si lo que quieres es gente de tu zona, las salas por ciudad —Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Murcia— funcionan a la vez que esta: puedes estar en las dos.