El Gaixample, el Chueca de Barcelona
Barcelona sí tiene su barrio del ambiente, aunque no lo llame Chueca: es el Gaixample, el pedazo del Eixample Esquerre que gira en torno a calles como Consell de Cent, Casanova o Diputació, donde se apilan bares, cafés y comercios de ambiente. El apodo es un juego entre “gay” y “Eixample” que se quedó pegado. Esta sala es la puerta catalana a #chueca, y muchos de los que la abren se mueven por esas manzanas.
Sitges, el mar a media hora
A la escena barcelonesa se le suma Sitges, la villa costera al sur que es uno de los destinos de ambiente más conocidos del Mediterráneo, con su Carnaval y sus playas. En la sala es habitual cuadrar planes para bajar en tren un finde de verano. También asoma gente de Tarragona, Girona, Lleida y del cinturón industrial —Sabadell, Terrassa, Reus—, que usa el chat para no depender solo de las apps.
El Pride y lo que se cuece a diario
Barcelona vive su Pride en pleno verano, con la fiesta grande en torno a la Avinguda Maria Cristina y Plaça Espanya, y la ciudad también es parada del circuito internacional de fiestas. Fuera de esas fechas, en la sala se habla de quedadas, de quién sale por el Gaixample y de la vida de siempre. Para conocer gente de la ciudad tienes la sala de Barcelona, y la sala LGTB para el conjunto de la comunidad.
Cómo entrar
Nada de formularios: pulsas el enlace, eliges un apodo y entras a la vez en #chueca y en la sala de Cataluña. Cambias de nick cuando quieras.
Entrar a Chueca Catalunya — #chueca junto con la sala catalana.
Para el punto de encuentro de todas las comunidades está el hub de Chueca; el contacto explícito entre adultos, en cambio, tiene su sala propia en el chat gay +18.
Convivència i respecte
Barcelona lleva décadas siendo referencia de convivencia, y la sala hereda ese tono: aquí se cruzan catalán y castellano, gente del centro y de la periferia, sin que a nadie le pidan carné de nada. La homofobia, la transfobia y el acoso sí quedan fuera, y para eso está la moderación. Se respeta y punto.