La tercera ciudad del país, con vida propia
Rosario está en el sudeste de la provincia de Santa Fe, es la urbe más poblada de la provincia y la tercera del país, detrás de Buenos Aires y Córdoba. Esa escala importa: hay ambiente propio, circuito propio y gente suficiente para que la sala tenga conversación cualquier día, sin depender de lo que pase en la capital.
Al mismo tiempo, Buenos Aires está lo bastante cerca como para que mucha gente vaya y vuelva, por trabajo o por fines de semana largos. En la sala aparecen los dos perfiles, y esa doble pertenencia es una de las cosas que la distinguen de otras salas de ciudad.
A orillas del Paraná
La ciudad está en la margen occidental del río Paraná, parte de la hidrovía Paraná-Paraguay, sobre el que está enclavado un puerto de 140 hectáreas que mueve tanto carga general como a granel. El río es el borde por el que la ciudad hace vida cuando aprieta el calor, y la referencia con la que se ubica cualquier plan.
Esa relación con la costanera se nota en cómo se queda: buena parte de los encuentros que salen del chat terminan cerca del agua, que es terreno neutral, gratis y a mano para casi todo el mundo.
Gente de la ciudad y gente de la provincia
Rosario es la cabecera de su departamento y el centro de un área metropolitana amplia, así que la sala junta a quien vive acá con quien entra desde el resto de Santa Fe buscando plan para el fin de semana. Son dos formas distintas de usar el chat: la de todos los días y la de la escapada.
Por eso conviene decir pronto desde dónde escribís. Alguien que viene desde un pueblo a dos horas necesita organizar con tiempo, y alguien del centro puede sumarse a algo que se arma en media hora. Si preferís la sala de la ciudad sin más, está la de Rosario.
Sin perfil, sin fotos y sin cuenta
Acá no hay perfil que completar, ni fotos que subir, ni distancia en metros: se entra con un nick y lo único que ve el resto es lo que escribís. Para quien no está fuera del clóset en el laburo o en la familia, esa es la diferencia entre entrar y no entrar.
La sala enlaza a varios canales de ambiente; el general tiene un pico medido de 453 personas conectadas a la vez en el último recuento, así que fuera de las horas muertas suele haber charla. Si buscás la sala general, está el chat gay.
Cómo se entra
Elegís un nick, aceptás las normas y ya estás adentro: sin registro, sin cuota, sin instalar nada y sin dejar mail. Funciona igual en el celular que en la computadora.
Para arrancar una charla conviene decir de qué zona sos y qué buscás conversar, mejor que un hola suelto. Y lo de siempre: el teléfono, la dirección, el lugar de trabajo y las fotos que te identifiquen no se comparten con alguien que recién conocés.