La Alameda como centro de la noche
La Alameda de Hércules es el centro reconocido de la noche de ambiente en Sevilla, y es la referencia con la que se organiza casi cualquier plan que sale de la sala. No hace falta explicar dónde queda: en una ciudad de 689.423 habitantes, que es la más poblada de Andalucía y la quinta de España, sigue siendo el punto que todo el mundo tiene claro.
Alrededor de esa zona hay ambiente de todo tipo y a horas distintas, y eso hace que la conversación en el chat no gire solo alrededor del fin de semana. También hay quien queda entre semana para tomar algo, que es donde de verdad se conoce a la gente sin ruido.
Un ambiente distinto al de Madrid o Torremolinos
El ambiente sevillano no funciona como el de las ciudades a las que se va de escapada. Aquí es más de barrio y más de conocidos: el círculo es más pequeño, la gente se cruza y las cosas se saben. Eso tiene una parte buena, porque cuesta menos entrar, y otra menos cómoda, porque el anonimato es relativo.
Por eso el chat cumple aquí una función concreta. Hay quien no está fuera del armario en el trabajo o en su barrio y necesita un sitio donde hablar sin exponerse, y hay quien simplemente prefiere conocer a alguien antes de verse en un local donde va a coincidir con media ciudad.
De la provincia a la capital
Sevilla es el centro de un área metropolitana grande, y en la sala se nota. Entra gente de Dos Hermanas y de Alcalá que baja a la capital para salir, y también quien vive en la ciudad y tiene amigos repartidos por los pueblos de alrededor.
Eso cambia la logística de las quedadas: no es lo mismo proponer algo a las once de la noche para alguien que vive a doce kilómetros y depende del último transporte que para quien vive en el centro. En la sala se pregunta primero de dónde escribe cada uno, y eso ahorra la mitad de los planes fallidos.
Sin perfil, sin fotos y sin cuenta
Aquí no hay perfil, ni fotos, ni distancia en metros. Se entra con un nick y lo único que ve el resto es lo que escribes, que para conversar resulta ser bastante más informativo que una galería. Para mucha gente eso es la razón de venir y no usar una app.
La sala une a varios canales de ambiente. El más poblado de ellos es el general de ambiente, con un pico medido de 453 personas conectadas a la vez en el último recuento, así que fuera de las horas muertas casi siempre hay conversación. Si buscas la sala general, está el chat gay; si prefieres la de la ciudad sin más, la de Sevilla.
Cómo se entra
Se elige un nick, se aceptan las normas y ya está: sin registro, sin instalar nada y sin dar el correo. Funciona igual desde el móvil que desde el ordenador, y no queda ninguna app instalada en el teléfono.
Para empezar a hablar, lo que mejor funciona es decir de qué zona escribes y qué buscas, en vez de un saludo suelto. Y el aviso que aquí vale doble: ni teléfono, ni dirección, ni sitio de trabajo, ni fotos que puedan identificarte a alguien a quien acabas de conocer.