Hay una diferencia clara entre las salas de veinte años y las de cincuenta, y no está en los temas sino en el ritmo. Aquí nadie compite por responder primero ni por soltar la frase más ingeniosa. Alguien escribe, pasan unos segundos, contestan dos o tres, y la conversación avanza a un paso que permite leerse de verdad.
Un canal de los grandes de su franja
El canal #Mas_de_50 ha llegado a más de 220 personas conectadas a la vez, lo que lo pone entre los más poblados de todas las salas por edad. Al entrar se abre junto a #mas__de60, que es todavía mayor con más de 350 de tope, así que la franja de los cincuenta y los sesenta acaba mezclándose bastante. No es un problema: las referencias generacionales se solapan y la conversación fluye igual.
El público es latino de ambas orillas: gente de México, Colombia, Perú, Argentina o Chile junto a españoles y a la diáspora repartida por Estados Unidos y Europa. Ese cruce hace que aparezcan comparaciones constantes de cómo era la vida en cada país en la misma época.
De qué se habla a los cincuenta
De hijos que ya son mayores y de padres que necesitan cuidados. De trabajo, de jubilaciones que se acercan o que se alejan. De salud, sin dramatismo. De música que sigue sonando en casa aunque ya no en la radio. Y de las cosas que se cuentan mejor a un desconocido que a alguien del entorno, que es una de las razones por las que la gente vuelve.
También hay mucho humor. La idea de que a partir de cierta edad las conversaciones se vuelven grises no aguanta ni diez minutos dentro de esta sala.
Sobre el nombre
Latinchat fue uno de los chats web más populares del mundo hispano cuando muchos de los que entran aquí tenían treinta años. Aquel sitio no tiene relación con ForoChat; lo aclaramos porque el nombre sigue teniendo tirón y no queremos que nadie se confunda. Lo que se mantiene es la manera de entrar de entonces: sin correo, sin contraseña y sin instalar nada.