Con más de 40 personas conectadas a la vez en su mejor momento, el canal #republica_dominicana ocupa una posición cómoda: hay gente suficiente para que la conversación arranque sola y no tanta como para que tus mensajes se pierdan mientras los escribes. Es el tipo de sala en la que un recién llegado consigue respuesta al primer saludo.
Cuándo se llena
El ritmo lo marca la noche dominicana. A partir de que la gente llega a casa la sala se anima, y aguanta hasta tarde. La otra franja, más discreta, la ponen los dominicanos que viven fuera —Nueva York, Madrid, San Juan— cuyos horarios no encajan con el de la isla y aparecen a horas donde el canal está más tranquilo.
El resultado es que casi siempre hay alguien, aunque el número de la lista suba y baje mucho a lo largo del día.
De qué se habla
De béisbol, que es conversación garantizada; de música y de lo que suena ahora mismo; de trabajo y de trámites; de quién se fue y quién volvió. También bastante de comida, tema que en cualquier sala caribeña acaba llevando a comparaciones con los países vecinos y a alguna discusión amistosa sobre quién lo hace mejor.
Escriben desde Santo Domingo y Santiago sobre todo, aunque asoman otros puntos del país y, con regularidad, gente de la diáspora que entra a leer su acento después de un día entero en otro idioma o con otro deje.
Tres canales de una vez
Al pulsar entrar se abren #republica_dominicana, #latinoamerica y #latinchat. El segundo es el grande de la región, con más de 400 personas de aforo máximo, y es a donde se mueve la gente cuando quiere una conversación más amplia. El tercero apenas ha reunido 5 personas a la vez: sigue existiendo por su nombre histórico más que por su uso.
Sobre ese nombre conviene ser claro. Latinchat fue uno de los chats web más conocidos entre hispanohablantes en los años dos mil y todavía hay quien lo busca; ForoChat no es aquel sitio ni tiene relación con él. Lo que ofrece es el mismo tipo de acceso que la gente recuerda: sin correo, sin contraseña, sin instalar nada y sin rellenar un perfil antes de poder escribir.