San Ysidro: la frontera que se cruza cada día
Tijuana tiene el cruce fronterizo más transitado del mundo, la garita de San Ysidro, con una estimación de 300.000 cruces diarios hacia San Diego, California. Esa cifra no es un dato suelto: media sala cruza justo por ahí, a trabajar o a salir, y eso marca los horarios de la conversación tanto como el idioma en el que se escribe.
No es raro que alguien entre a la sala ya del otro lado, en San Diego, y siga la charla como si nunca hubiera cruzado. La frontera, para esta sala, es más una costumbre diaria que una línea que separa dos países.
Gente de paso, gente de siempre
En la sala se mezcla gente de paso, gente que llegó del sur del país y gente de toda la vida en Tijuana. Esa mezcla es la que le da su ritmo particular al chat: no hay un solo perfil de quien escribe, y las historias de cómo llegó cada quien son distintas casi siempre.
Esa combinación también se nota en los horarios: quien cruza a San Diego a trabajar entra a la sala en momentos distintos que quien se queda del lado mexicano, así que la conversación rara vez se detiene del todo.
La ciudad fronteriza más poblada del país
Tijuana es cabecera del municipio homónimo y la ciudad más poblada del estado de Baja California. Es una ciudad grande, fronteriza y de paso, y eso se nota en quién entra a la sala cada día.
La fecha oficial de su fundación se fijó el 11 de julio de 1889, y la ciudad está a apenas 20 metros de altitud, atravesada por el río Tijuana. Ese origen tan ligado a la frontera es parte de lo que explica por qué media sala vive pendiente del otro lado.
El canal y su gente
Esta sala se conecta al canal gay, que registró un pico medido de 453 personas conectadas a la vez en el último recuento. Si el interés es la ciudad sin el filtro del ambiente, está la sala de Tijuana; si es el chat gay del sitio completo, sin acotar a una ciudad fronteriza, está la de gay; y si es el chat del país completo, está la de México.
Por el mismo canal se cruza gente que escribe desde México con gente que ya está del otro lado de la garita, así que conviene no dar por hecho desde dónde escribe cada quien.
Un nick y ya estás dentro
Para entrar no hace falta registrarse: se pone un nick y ya se está adentro, sin correo, sin contraseña y sin instalar nada, igual desde el celular que desde la computadora. La sala se anima en horarios distintos según quién cruzó y quién no, así que conviene entrar más de una vez si la primera está floja.
Se platica de cruces, de planes de noche y de cómo es vivir entre dos ciudades que en la práctica funcionan casi como una sola. Aviso de siempre: nada de número de celular, dirección ni datos personales a nadie que no se conoce de antes.