La frontera más transitada del planeta
El punto de entrada de San Ysidro en Tijuana procesa más personas por tierra que cualquier otro paso fronterizo del mundo: las filas de vehículos esperando cruzar al lado de El Paso se extienden varios kilómetros, y la experiencia de caminar por los carriles peatonales hacia California —o de volver a México con compras, con trabajo terminado, con familia visitada— es una rutina cotidiana para decenas de miles de tijuanenses. Se calcula que más del 40% de los residentes formales de Tijuana cruzan la frontera regularmente, lo que hace de la ciudad una de las más bilingües y binacionales del continente.
La ciudad nació durante la Prohibición estadounidense: entre 1920 y 1933, los estadounidenses que querían alcohol cruzaban a Tijuana, y la Avenida Revolución —la «Revu»— fue el corazón de esa economía de entretenimiento fronterizo. La imagen de borracheras y turismo caótico quedó atrapada en ese período, pero Tijuana lleva décadas construyendo una identidad más compleja: la de ciudad productora, creativa y culturalmente mestiza que no necesita que nadie la defina desde afuera.
La ensalada César y la gastronomía Baja
La ensalada César nació en Tijuana el 4 de julio de 1924, cuando Cesare Cardini —cocinero italiano que tenía restaurante en la ciudad— improvisó con lo que quedaba en la cocina en plena fiesta nacional americana: lechuga romana, aceite de oliva, limón, salsa Worcestershire, huevo, queso parmesano y crutones. El restaurante Caesar’s, en la Avenida Revolución, sigue preparando la ensalada en mesa desde 1927 con el mismo ritual que le dio fama.
Los tacos de mariscos del estilo Baja —tortilla de harina, pescado o camarón empanizado, col rallada, pico de gallo y crema— son otro invento tijuanense que se exportó al mundo. Pero la mayor sorpresa gastronómica de la región está a cuarenta kilómetros al sur: el Valle de Guadalupe, en el municipio de Ensenada, produce vinos que han ganado reconocimiento internacional y concentra una escena de restaurantes de campo —Fauna, Corazón de Tierra, Deckman’s— que ha puesto la Baja en el mapa gastronómico global.
Los Xolos y la escena cultural
El Club Tijuana Xoloitzcuintles de Caliente —los Xolos— es el equipo de fútbol que representó a Tijuana en la Liga MX por primera vez en 2011 tras ganar el ascenso, y que logró el campeonato del Apertura 2012: el primer título de una ciudad fronteriza en la historia del fútbol mexicano. La conexión con San Diego —donde viven miles de aficionados que cruzan para los partidos— da al equipo una dimensión binacional que ningún otro club de la liga tiene.
Tijuana tiene además una de las escenas culturales más activas del norte de México: el corredor de galerías y espacios culturales del Centro Cultural Tijuana (CECUT), los festivales de cine y música que atraen propuestas de los dos lados de la frontera, y una generación de artistas, músicos y escritores que han convertido la identidad fronteriza —el espanglish, la hibridez, la doble pertenencia— en materia prima creativa. El podcast, el arte urbano y la cerveza artesanal son sectores donde Tijuana compite sin complejo con cualquier ciudad de México.
Consejos para chatear
Tijuana tiene el carácter pragmático, orgulloso y sin complejos de la ciudad que vive entre dos países: directos, trabajadores y sin tiempo que perder. La sala conecta tijuanenses de todas las colonias con la comunidad fronteriza y la diáspora bajacaliforniana. No compartas datos personales con desconocidos y si quedas con alguien, hazlo en lugar público.