El Primer Puerto del Perú
El Callao tiene una historia que precede a Lima en importancia estratégica: fundado en 1537 —apenas un año después de Lima— como el puerto que le daría salida al mar a la capital virreinal, el Callao fue el puerto más importante del Pacífico americano durante tres siglos. Por aquí salió toda la plata de Potosí camino a España; por aquí llegaron las mercancías de Europa, los jesuitas con sus libros, los esclavos africanos para las haciendas y los piratas ingleses y holandeses que acechaban el litoral.
La Fortaleza del Real Felipe —construida en el siglo XVIII para defender el puerto de los piratas y los ingleses— es el mejor ejemplo de arquitectura militar colonial de América del Sur: sus muros de adobe y ladrillo, sus bastiones en estrella y sus cañones de bronce que todavía apuntan al mar son el testimonio de las prioridades estratégicas del Virreinato del Perú. El Callao fue también la escena de la Batalla del Callao de 1866, cuando las fuerzas peruanas y chilenas unidas rechazaron el intento de reconquista de la armada española.
El Chim Pum Callao
«Chim Pum Callao» es el grito identitario del callaoano: el onomatopéyico saludo que expresa el orgullo de ser chalaco —natural del Callao— con una energía que ninguna explicación puede capturar del todo. El chalaco no es limeño aunque viva a 15 kilómetros de Lima: tiene su propia manera de hablar (el argot chalaco con sus términos de puerto y barrio), su propio fútbol (el Sport Boys, el equipo rosado), sus propias historias de barrio y su propia relación con el mar que el limeño promedio no tiene.
El Sport Boys Association —el único equipo de fútbol profesional con sede en el Callao— viste de rosado y tiene una hinchada que lo sigue con la fidelidad de quien apoya algo más que un equipo: una identidad local. El Boys tiene su historia de campeonatos nacionales en los años cuarenta y cincuenta y una presencia en la primera división que defiende con el orgullo chalaco.
El ceviche del puerto y la gastronomía chalaca
El ceviche del Callao tiene una particularidad: la frescura del pescado que llegó esa mañana directamente del mar. Los restaurantes del desembarcadero de pescadores de la Punta, de Chucuito y del Mercado del Callao tienen acceso al pescado de primera que los cevicherías del centro de Lima reciben con horas de diferencia. El ceviche chalaco —con corvina, ají amarillo, limón de Chulucanas, cebolla morada cortada en pluma y choclo serrano— tiene esa frescura que solo da estar a cinco minutos del barco que trajo el pescado.
La jalea de mariscos —mariscos mixtos rebozados y fritos con yuca y salsa criolla— y el chupe de camarones —la sopa espesa con camarones, papas, choclo y leche que se come en el invierno limeño— son platos que en el Callao tienen su versión más auténtica por la proximidad con el mar.
El aeropuerto y la modernidad portuaria
El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez —el principal aeropuerto del Perú, que conecta Lima y el país con el mundo— está en el Callao. Esa condición de puerto de entrada —tanto por mar como por aire— da al Callao una función de gateway que sus habitantes viven como parte cotidiana de su realidad: el avión que despega en la mañana sobre el Pacífico, el contenedor que llega al Terminal Portuario del Callao, el taxi del aeropuerto que cruza La Perla camino a Lima.
Consejos para chatear
El Callao tiene el carácter del puerto: directo, con el argot propio del chalaco, orgulloso de la identidad que lo distingue de Lima. La sala conecta chalacos en el Callao y en la diáspora peruana en todo el mundo. Si preguntas por el puerto, el ceviche o la historia de la Fortaleza, la respuesta viene con el orgullo de quien nació con el Pacífico de fondo. No compartas datos personales con desconocidos.