La Ciudad del Viento
Chicago no tiene el glamour de Nueva York ni el sol de Los Ángeles, pero tiene algo que las otras ciudades americanas no tienen del mismo modo: el lago Michigan. El cuarto lago más grande del mundo en extensión se abre al oriente de la ciudad como un mar interior de agua dulce azul-gris, con su horizonte infinito y sus olas en invierno que traen el viento que dio a Chicago su apodo —Windy City— y su temperatura invernal que en enero puede llegar a -20°C con sensación térmica de -35°C.
Esa geografía de lago y planicie ha moldeado la arquitectura más interesante de América del Norte: Chicago inventó el rascacielos moderno en los años 1880 después del Gran Incendio de 1871, y el Loop —el centro de negocios de la ciudad, llamado así por el bucle del tren elevado que lo rodea— tiene la mayor concentración de arquitectura modernista y contemporánea de América, desde el Willis Tower (Sears Tower) de 1973 hasta las obras de Mies van der Rohe, el arquitecto alemán que construyó el Illinois Institute of Technology y los Crown Hall en Chicago y que definió el modernismo americano.
Pilsen, Little Village y la Chicagolandia latina
La comunidad latina de Chicago es la tercera más grande de los Estados Unidos después de Los Ángeles y Nueva York: casi un millón de hispanos —el 29% de la población de la ciudad— viven principalmente en el Near West Side y el Southwest Side, en barrios que son el corazón cultural de la identidad chicana.
Pilsen —el barrio bohemio y artístico del Lower West Side— es el Chinatown mexicano de Chicago: sus murales que cubren las paredes de Eighteenth Street con imágenes de la revolución mexicana, los zapotecas del siglo XX y los inmigrantes que cruzaron el Midwest son la mejor expresión del muralismo chicano del norte americano. El National Museum of Mexican Art en Pilsen —el único museo en Estados Unidos dedicado exclusivamente al arte mexicano y chicano— tiene colecciones permanentes que van del arte precolombino al arte contemporáneo de los artistas de la comunidad.
La Villita —Little Village— es el corazón comercial de la comunidad mexicana: la Calle 26 tiene la mayor concentración de negocios latinos del Midwest, con sus restaurantes de birria y pozole, sus panaderías, sus tiendas de quinceañera y su ambiente de barrio que los domingos con familia podría confundirse con cualquier calle comercial de Guadalajara o Monterrey.
Humboldt Park es el corazón de la comunidad puertorriqueña de Chicago: las banderas de Puerto Rico que flanquean la entrada del barrio, la Paseo Boricua, son el símbolo de una comunidad que llegó en los años cincuenta a trabajar en las industrias del Midwest y que construyó en el West Side de Chicago una identidad boricua tan arraigada como en el Bronx de Nueva York.
Los Bulls, los Bears y el deporte chicagoense
Chicago tiene el equipo de baloncesto más legendario de la historia de la NBA: los Chicago Bulls de Michael Jordan, Scottie Pippen y Phil Jackson que ganaron seis campeonatos en los años noventa y que definieron la imagen global del baloncesto americano. Aunque los Bulls actuales están lejos de aquellos equipos, el United Center —el estadio de los Bulls y los Blackhawks— conserva la mística del número 23.
Los Chicago Bears son el equipo de la NFL con más historia después de los Green Bay Packers: fundados en 1919, tienen historia de campeonatos que los fans recuerdan con la devoción de quien describe hazañas medievales. La rivalidad Bears-Packers es la más antigua y más intensa del fútbol americano.
El deep dish y la gastronomía chicagoense
La pizza deep dish de Chicago —la pizza de corteza gruesa con los ingredientes en capas inversas (la mozzarella primero, el relleno encima y la salsa de tomate en la superficie) cocinada en molde de hierro fundido durante 45 minutos— es tan diferente de la pizza romana y napolitana que los italianos la llaman «casserole» (guiso en molde) con cierto desprecio y los chicagoenses defienden con el fervor de una religión local.
El hot dog de Chicago —la salchicha de res con mostaza amarilla, cebolla, tomate, pickles de pepino, chile sport, apio en sal y poppy seed bun, absolutamente sin ketchup— tiene su propia ley no escrita que los chicagoenses hacen cumplir con humor: «Never put ketchup on a Chicago hot dog».
Consejos para chatear
Chicago tiene la mezcla de la ciudad del Midwest: mexicanos, puertorriqueños, polacos, lituanos, irlandeses, afroamericanos y una docena de otras comunidades que coexisten con la tensión y la riqueza que da la diversidad urbana real. La sala conecta hispanohablantes de todos los barrios de Chicago y de la diáspora latinoamericana en el Midwest. No compartas datos personales con desconocidos.