El AMAB y Floridablanca
El Área Metropolitana de Bucaramanga (AMAB) —formada por Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta— tiene en Floridablanca su municipio más residencial: mientras Bucaramanga tiene el centro histórico, los ministerios y las universidades, y Girón conserva el centro colonial sobre el Río de Oro, Floridablanca tiene los barrios residenciales donde la clase media y media alta bumanguesa eligió vivir en las últimas décadas.
La conurbación entre Bucaramanga y Floridablanca es tan completa que la frontera municipal pasa por en medio de barrios sin solución de continuidad: los urbanizaciones de Floridablanca y los barrios del sur de Bucaramanga son la misma mancha urbana con diferentes alcaldes. Para los habitantes de los dos municipios, la frontera es un trámite administrativo invisible en la vida cotidiana.
La Mesa de Los Santos y el parapente
La Mesa de Ruitoque y la Mesa de Los Santos —las mesas (los altiplanos sobre el cañón del Chicamocha) al occidente de Bucaramanga y Floridablanca— son el destino de parapente más famoso de Colombia: las condiciones de viento del cañón del Chicamocha crean corrientes térmicas que permiten vuelos de hasta 100 kilómetros en los mejores días, y los pilotos de parapente del mundo entero saben que el municipio de San Gil y la Mesa de Los Santos son uno de los mejores sitios del mundo para el parapente.
El Festival Internacional de Parapente en las Mesas —celebrado anualmente— atrae a pilotos de todos los continentes y convierte a la región en un destino de turismo de aventura reconocido internacionalmente. La combinación de condiciones de vuelo excepcionales y paisaje del cañón del Chicamocha hace de la experiencia de volar sobre Floridablanca y el AMAB algo que los visitantes repiten.
El hormigo santandereano
Santander tiene la gastronomía más particular de Colombia: el hormigo (la hormiga culona —la hormiga arriera hembra con su abdomen lleno de huevos, tostada con sal— que se come como snack en la región de Bucaramanga y que en Floridablanca se vende en los mercados y las tiendas de barrio con la naturalidad del que ofrece maní o papas fritas. La hormiga culona es tan característica de Santander que se exporta como souvenir gastronómico a los viajeros que quieren llevar algo verdaderamente santandereano.
El cabro (el cabrito guisado o a la brasa) y el mute santandereano (el cocido de maíz pelado, garbanzos y carne) son los platos de la gastronomía regional que en Floridablanca se comen con la misma devoción que en el resto de Santander.
Consejos para chatear
Floridablanca tiene el carácter santandereano: directo, valiente (los santandereanos tienen fama de ser los más sinceros y directos de Colombia), con el orgullo de vivir en la región más atrevida del país. La sala conecta floridablancanos con los del AMAB y la comunidad santandereana. No compartas datos personales con desconocidos.