La puerta del oriente venezolano
Guarenas tiene la posición estratégica de ser el primer municipio significativo que se encuentra al salir de Caracas por el este: la autopista Caracas-Guarenas-Guatire —inaugurada en los años setenta y ampliada varias veces— es la vía de comunicación más importante entre la capital y los estados orientales de Venezuela (Anzoátegui, Sucre, Monagas), y Guarenas es la primera escala significativa en ese recorrido.
Esa posición de tránsito definió durante décadas la economía de Guarenas: la ciudad creció como zona industrial y residencial al servicio de trabajadores que podían pagar pisos más baratos que en Caracas y aceptar el costo en tiempo de la autopista diaria. Las zonas industriales de Guarenas —con empresas de manufactura, alimentación y distribución— se beneficiaron de la posición de cruce entre la capital y el interior.
El Guarenazo de 1989
El 27 de febrero de 1989 es conocido en la historia venezolana como el inicio del Caracazo —el mayor estallido social de la Venezuela contemporánea, que dejó decenas o cientos de muertos según la fuente— pero los eventos comenzaron el día anterior, el 26 de febrero, en Guarenas y en el corredor Caracas-Guarenas-Guatire.
El detonante fue la subida del precio del transporte público como consecuencia del paquete de medidas económicas del gobierno de Carlos Andrés Pérez (el llamado «paquetazo»): cuando en la mañana del 26 de febrero los trabajadores de Guarenas fueron a tomar el autobús para ir a Caracas y encontraron que el precio había subido sin previo aviso, el estallido fue inmediato. La rabia que llevaba acumulándose durante años de inflación, escasez y deterioro del nivel de vida salió a las calles de Guarenas antes que a las de Caracas.
La autopista y la vida mirandina
La autopista Guarenas-Guatire —el tramo de la autopista que conecta Caracas con el interior a través del valle de Guarenas y el de Guatire— tiene el tráfico más intenso del sistema vial venezolano fuera de la Gran Caracas: miles de vehículos al día en ambos sentidos convierten el corredor en el termómetro de la movilidad del oriente venezolano.
Los embotellamientos de la autopista —especialmente en los peajes de Las Mayas y en la subida de la serpiente— son parte de la vida cotidiana de los guareneros y guatireños que trabajan en Caracas: llegar a la capital puede tomar entre 40 minutos (en días buenos, fuera de horas pico) y más de dos horas en los peores días de tráfico.
La diáspora guarenera
Como toda Venezuela, Guarenas ha visto en los últimos años la emigración masiva de su población: los guareneros se han instalado en Colombia, Ecuador, Perú, Chile, España y Estados Unidos, manteniendo el contacto con la ciudad a través del chat y las redes con la nostalgia de los que dejaron su ciudad para buscar lo que Venezuela ya no podía darles.
Consejos para chatear
Guarenas tiene el carácter del oriente mirandino: práctico, con el trajín de la autopista y la vida de ciudad industrial. La sala conecta guareneros en Venezuela y en la diáspora con la conversación cotidiana del oriente venezolano. No compartas datos personales con desconocidos.