La metrópoli sin zonificación
Houston tiene algo que ninguna otra ciudad grande del mundo tiene: no tiene zonificación urbana. A diferencia de Nueva York, París o Madrid, donde el gobierno regula qué tipo de edificio puede construirse en qué zona, Houston permite que los ciudadanos construyan lo que quieran donde quieran (con algunas restricciones privadas de los vecindarios). El resultado es una ciudad caótica y fascinante donde una refinería puede estar junto a una casa, donde un rascacielos de oficinas aparece en medio de un barrio residencial y donde el crecimiento es horizontal e infinito: Houston ocupa un área metropolitana del tamaño de Bélgica.
Esa libertad urbanística, combinada con el calor húmedo de la costa del Golfo (36°C con 80% de humedad en julio es normal), hace que Houston sea una ciudad de coche y aire acondicionado: las distancias son tan grandes y el calor tan intenso que nadie camina si puede evitarlo. Las autopistas de Houston —la I-10, la I-45, la Beltway 8— son las más anchas de América: la I-10 West tiene 26 carriles en su tramo por el Katy Freeway.
El petróleo y la NASA
Houston es la capital mundial de la industria de petróleo y gas natural: la Texas Gulf Coast concentra más refinerías, plantas petroquímicas y empresas del sector energético que cualquier otra área del mundo. El Houston Ship Channel —el mayor puerto de refinados de petróleo de América— mueve más de 200 millones de toneladas anuales. Las empresas como Shell, ExxonMobil, Halliburton, ConocoPhillips y Baker Hughes tienen sus centros de operaciones en Houston, y decenas de miles de ingenieros de todo el mundo —incluidos miles de latinoamericanos especializados en petroquímica— trabajan en el sector.
La NASA Johnson Space Center —el centro de control de las misiones espaciales americanas que inventó la frase «Houston, we have a problem»— está en el Clear Lake, al sureste de la ciudad. Es el corazón del programa espacial americano tripulado y tiene un museo visitado por millones de turistas anuales, pero es también un empleador masivo de ingenieros y científicos de toda América Latina.
La comunidad hispana de Houston
La comunidad hispana de Houston —45% de la ciudad— es la más diversa de cualquier ciudad americana: mexicanos de primera, segunda y tercera generación del East End y Magnolia, centroamericanos (hondureños, guatemaltecos, salvadoreños) de Alief y Southwest Houston, venezolanos que llegaron masivamente en la última década, colombianos, peruanos y argentinos dispersos en los suburbios del oeste. Houston recibe a todos sin el escrutinio de las ciudades del norte y tiene una economía de empleo constante que hace de la ciudad texana el destino de primera llegada de muchos inmigrantes.
El East End —el barrio histórico hispano de Houston, también conocido como Second Ward— tiene sus murales chicanos, sus panaderías y taquerías de la Harrisburg Boulevard, sus mercados de pulgas y su vida de barrio que en los últimos años ha recibido también la gentrificación de los jóvenes profesionales. Alief, al suroeste, es el barrio de llegada actual: concentra la mayor diversidad de negocios latinos, asiáticos y africanos de toda la ciudad.
El barbacoa texano y la gastronomía de Houston
El Texas BBQ —la barbacoa texana de brisket de res ahumado durante 12-16 horas en hoyo o ahumador con madera de post oak, sin salsa, con jalapeños encurtidos y pan de molde blanco— es una religión local que los houstonenses practican con devoción los domingos desde la madrugada. Lockhart, la «capital del BBQ de Texas» a tres horas al norte, tiene los templos: Kreuz Market, Black’s, Smitty’s.
En Houston también hay tacos: el taco al pastor de las taquerías del East End con tortilla de maíz hecha a mano, los tacos de barbacoa del domingo (de cabeza de res, no el BBQ texano), las tortas ahogadas y los burritos de los food trucks de la comunidad mexicana. La gastronomía de Houston mezcla la tradición texana con la cocina de todas las Américas.
Consejos para chatear
Houston tiene la mezcla más diversa de cualquier ciudad americana: la sala conecta hispanohablantes de todos los países de América Latina con los que han hecho de Texas su hogar. Si llegas a Houston por primera vez, la comunidad orienta sobre barrios, trabajo y vida práctica. No compartas datos personales con desconocidos.