La capital de una isla de 572 kilómetros cuadrados
La ciudad de Ibiza es la capital de la isla del mismo nombre, que en catalán se llama Eivissa. La isla tiene una extensión de 572 kilómetros cuadrados y 161.485 habitantes, lo que la convierte en la segunda de Baleares por población, tras Mallorca, y la cuarta de todo el país. En extensión es la tercera balear y la octava de España.
Esas cifras son de la isla entera, no de la ciudad, y esa diferencia importa para entender la sala: quien escribe desde aquí puede vivir en la capital o en cualquier punto de una isla que se cruza de norte a sur en 41 kilómetros y de este a oeste en 15.
Doscientos diez kilómetros de costa
La longitud de costa de la isla es de 210 kilómetros, con más de cuarenta peñascos e islotes de distintos tamaños alternándose por el litoral. La morfología es muy irregular, con varias montañas; la más alta es Atalayasa, en el municipio de San José, con 475 metros de altitud.
La isla tiene renombre internacional por la belleza de sus calas y playas y por la calidad de sus aguas, además de por sus fiestas y discotecas, que atraen a muchísimos turistas. La zona del puerto de Ibiza es otro de los puntos que más visita recibe por su vida nocturna, y es también uno de los sitios donde más quedadas se organizan desde el chat.
Dos islas en una: temporada e invierno
Aquí la vida cambia por completo según el mes. En temporada la población se multiplica, llega gente de todas partes a trabajar y las salas se llenan de conversaciones de paso. En invierno queda la gente de siempre, y el chat se vuelve más de vecinos, con charlas más largas y menos ruido.
Esa doble vida es el tema que más aparece en la sala. Quien viene por temporada pregunta por trabajo, piso y transporte; quien vive aquí todo el año habla de lo que hace la isla cuando cierra casi todo. Las dos conversaciones conviven, y saber en cuál estás ahorra malentendidos.
Santa Eulària, Sant Antoni y el resto
Santa Eulària des Riu está a 12,1 kilómetros de la capital y Sant Antoni de Portmany a 13,7. En una isla de este tamaño eso es cruzarla entera, así que la sala funciona como chat insular más que como chat de ciudad.
Lo demás queda al otro lado del mar: Jávea, en la costa alicantina, está a 110,5 kilómetros en línea recta, y Santa Ponsa, ya en Mallorca, a 112. Esa distancia explica por qué en la sala se cruzan con tanta frecuencia gente de la isla y gente de la península que viene y va.
Cómo funciona el chat de Ibiza
Se entra sin registro y sin pagar: eliges un nick, aceptas las normas y ya estás dentro, desde el móvil o desde el ordenador. No hace falta instalar nada. Si la sala local está tranquila a según qué hora, las generales suelen tener gente.
A la gente de aquí se la llama ibicenca. Para empezar a hablar funciona lo concreto: en qué parte de la isla vives, si estás de temporada o todo el año, qué cala prefieres. Y el aviso de siempre: el teléfono, la dirección y cualquier tema de dinero se quedan fuera de la charla con desconocidos.