Machala y el banano que alimenta al mundo
En el extremo suroeste de Ecuador, a -3,26° de latitud y -79,96° de longitud, Machala ocupa una franja costera cálida y húmeda donde el Pacífico se siente aunque no se vea desde el centro. Capital de la provincia de El Oro, la ciudad de 289.141 habitantes es el corazón logístico de la industria bananera ecuatoriana, la más potente del mundo. Ecuador exporta más banano que cualquier otro país, y gran parte de esa fruta pasa por los muelles de Puerto Bolívar antes de llegar a las fruterías de Europa, América del Norte y Asia.
El título de “Capital Mundial del Banano” es informal pero no exagerado. Las plantaciones de El Oro cubren decenas de miles de hectáreas de tierra fértil; la infraestructura portuaria, frigorífica y logística de la ciudad está diseñada en torno a esa sola misión. Cada año, la Feria Mundial del Banano reúne en Machala a exportadores, productores y compradores internacionales, convirtiendo a la ciudad, durante unos días, en el epicentro mundial del comercio de la fruta tropical más vendida del planeta.
Puerto Bolívar y la economía de El Oro
A seis kilómetros del centro, Puerto Bolívar es la salida al mar de toda la producción de El Oro. Sus terminales mueven no solo banano: el camarón de cultivo, la segunda gran exportación de la provincia, también sale en containers refrigerados hacia los mercados asiáticos y europeos. La acuicultura del camarón blanco (Litopenaeus vannamei) en estanques costeros ha crecido tanto en las últimas décadas que hoy representa una fuente de empleo y divisas comparable al propio banano en algunas temporadas.
La Universidad Técnica de Machala (UTMACH) es la institución académica de referencia regional. Con carreras en agronomía, acuicultura, ingeniería y ciencias sociales, forma a los profesionales que mantienen en marcha la industria exportadora de El Oro. Su campus central está en la ciudad y su influencia se extiende por toda la provincia sur de Ecuador.
Zaruma: oro, café y arquitectura colonial en la sierra de El Oro
El nombre de la provincia no es metafórico: El Oro existe porque en sus estribaciones andinas hay oro. Zaruma, a 80 kilómetros de Machala por una carretera de curvas que sube desde la costa hasta los 1.100 metros de altitud, es el testimonio vivo de esa historia minera. El pueblo fue declarado Patrimonio Cultural del Ecuador por sus casas de madera pintadas de colores vivos, sus balcones tallados y su trama urbana que escala las laderas de la montaña con una gracia que sorprende al visitante.
Pero Zaruma no vive solo de la memoria aurífera: el café que crece en sus laderas a media altitud ha conquistado a los especialistas. El café de Zaruma es un arábica de altura con notas florales y achocolatadas que lo sitúan entre los mejores de Ecuador y de la región andina. Las cafeterías del pueblo lo sirven en pocillo pequeño, fuerte y sin concesiones, como corresponde a una tradición cafetalera que no ha necesitado ponerse de moda porque nunca dejó de existir.
Gastronomía costeña de El Oro: del ceviche al bolón
La cocina de Machala es cocina costeña ecuatoriana en su versión más generosa. El ceviche de camarón, con los langostinos de las camaroneras locales, el limón, la cebolla morada y el chifle crujiente al lado, es el plato estrella de cualquier almuerzo. El seco de pollo con menestra de frijoles y arroz blanco es la columna vertebral del almuerzo popular: abundante, sabroso y casi imposible de terminar en plato individual.
El bolón de verde, masa de plátano verde aplastada y rellena de queso o chicharrón, es el desayuno que pone en marcha a Machala cada mañana. El encebollado de atún, el corviche frito y el arroz con menestra completan un repertorio que no busca sofisticación sino contundencia. Y para cerrar, si hay suerte, un café de Zaruma traído de las laderas serranas: amargo, aromático y con la personalidad de una provincia que lleva el oro en el nombre y en los granos de la tierra.