La ciudad donde nació el fútbol en México
El 7 de junio de 1900, en los llanos de Pachuca, se disputó el primer partido de fútbol de la historia de México. Lo organizaron los trabajadores ingleses de la Compañía Real del Monte y Pachuca, la empresa minera británica que explotaba las minas de plata de la región desde el siglo XIX, y que trajo consigo no solo tecnología de punta sino también sus deportes favoritos: el cricket y el football association, el fútbol que ellos llamaban simplemente «the game».
Esos mineros cornishos —de Cornualles, el condado del suroeste de Inglaterra famoso por sus minas y sus marineros— llegaron a Hidalgo en el siglo XIX con sus familias, sus tradiciones y su lengua, y dejaron en Pachuca y Real del Monte una huella cultural que doscientos años después sigue siendo visible. El Club de Fútbol Pachuca, fundado por descendientes de aquellos trabajadores ingleses, es hoy uno de los clubes más exitosos de la Liga MX: cinco veces campeón de la CONCACAF Liga de Campeones, cuatro títulos de liga y una cantera que ha producido jugadores de la selección mexicana. Los Tuzos del Hidalgo son el orgullo pachequense que nunca abandona el chat en días de partido.
El paste: el empanada de los mineros
El paste es la comida emblemática de Hidalgo y uno de los mejores ejemplos de patrimonio gastronómico inmigrante en México. Los mineros cornishos traían en sus loncheras pasties —las empanadillas de masa gruesa con carne, papa y cebolla que sus esposas preparaban para el turno de la mina, diseñadas para aguantar doce horas sin refrigeración y para comerse con las manos sucias por los dos extremos sin tocar el relleno. Con el tiempo, la masa cornish se adaptó a la manteca y la harina mexicana, el relleno se enriqueció con epazote y chile, y el paste hidalguense desarrolló docenas de variantes que van de la versiontradicional a rellenos de mole, rajas, picadillo y hasta nochebuena.
La Calle Matamoros de Real del Monte, a 14 kilómetros de Pachuca, concentra las mejores pastelerías del estado: familias que llevan generaciones haciendo pastes con recetas heredadas de madre a hija, que discuten apasionadamente sobre si el paste auténtico lleva o no chile, si la masa debe ser más gruesa o más delgada, si el relleno original era papas y carne o solo papas. El chat de Pachuca es el lugar donde esos debates gastronómicos locales se producen con el fervor que solo tiene quien ha comido paste desde la infancia.
Real del Monte y la herencia inglesa
Real del Monte —pueblo del siglo XVI a 14 kilómetros de Pachuca, declarado Pueblo Mágico— conserva la huella más visible de la presencia inglesa: el Panteón Inglés, el cementerio donde están enterrados los trabajadores británicos que murieron en las minas a lo largo del siglo XIX, con sus lápidas en inglés y sus diseños victorianos que contrastan con el adobe y la cantera del pueblo colonial. La Capilla del Carmen, los edificios de la compañía minera y las casas de estilo inglés que persisten entre las colonias del pueblo son testigos de esa historia de migración industrial.
La minería de plata que fundó Pachuca y Real del Monte en el siglo XVI fue una de las más prolíficas de la Nueva España: la mina El Cristo, descubierta en 1552, y las minas de la Compañía Real del Monte produjeron toneladas de plata que financiaron buena parte del Imperio español durante dos siglos. El Museo de Minería de Pachuca, en el ex convento de San Francisco, tiene colecciones que narran esa historia desde los trabajadores prehispánicos hasta los ingenieros ingleses del siglo XIX.
El Reloj Monumental y el centro histórico
El Reloj Monumental de Pachuca —una torre de reloj de 42 metros de altura construida en 1910 para conmemorar el centenario de la independencia mexicana, inspirada en el Big Ben pero construida con cantera local— es el símbolo de la ciudad. Está en la Plaza de la Independencia, el corazón del centro histórico con sus portales, sus cafés y el Palacio de Gobierno con fachada neoclásica.
El Centro Cultural Hidalgo, instalado en el ex convento de San Francisco —uno de los complejos conventuales más grandes de América del Norte, con cuatro siglos de historia y kilómetros de pasillos— alberga el Archivo Histórico, el Museo de Minería, la Fototeca Nacional y varios centros de investigación. Es uno de los complejos culturales más importantes de México y genera una conversación intelectual constante en el chat entre universitarios y profesionales de la cultura.
Consejos para chatear
Pachuca tiene el carácter de la ciudad universitaria provincial: activa, con población joven de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), aficionada al fútbol con los Tuzos y orgullosa de su identidad minera. Si tienes interés en la historia inglesa, en el paste o en Los Tuzos, la sala da información precisa. Si vives en la ciudad, el chat conecta con gente de todos los barrios. No compartas datos personales con desconocidos.