El Gran Santo Domingo occidental
Santo Domingo Oeste es uno de los municipios del Gran Santo Domingo, la conurbación de la capital dominicana que se extiende en múltiples municipios: Santo Domingo de Guzmán (la ciudad histórica), Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este, Los Alcarrizos y Santo Domingo Oeste son las jurisdicciones administrativas que conforman la mancha urbana de dos millones de personas que rodea a la capital.
El municipio occidental tiene el carácter de las periferias latinoamericanas que crecieron rápido en la segunda mitad del siglo XX: barrios autoconstruidos donde los recién llegados del campo dominicano se instalaron en los años sesenta y setenta, urbanizaciones planificadas que el Estado construyó para clase media baja, y en los últimos años los nuevos asentamientos y edificios de apartamentos que absorben a la generación joven que no puede pagar los precios de la capital histórica.
Los Alcarrizos y los barrios del oeste
Los Alcarrizos —un municipio que en algunos censos se contabiliza como parte de Santo Domingo Oeste y en otros como municipio independiente— es uno de los barrios más populosos y característicos del oeste dominicano: sus calles de casas con rejas pintadas de colores, sus colmados con música de bachata y sus canchas de béisbol callejero son la imagen del barrio dominicano popular que cualquier habitante del Gran Santo Domingo reconoce.
Pedro Brand —al noroeste, sobre la carretera Duarte que conecta Santo Domingo con el norte del país— es el municipio de transición entre la capital y el interior: zona agrícola históricamente, hoy convertida en suburbio donde los dominicanos de clase media buscan suelo más barato y una vida más tranquila que la capital. Sus barrios de nuevas urbanizaciones y sus casas en comunidades cerradas representan el modelo de expansión suburbana que el Gran Santo Domingo ha seguido en los últimos veinte años.
La diáspora que vuelve
El municipio de Santo Domingo Oeste tiene una relación particular con la diáspora dominicana en Nueva York y en el noreste de los Estados Unidos: los dominicanos que emigraron en los años setenta, ochenta y noventa —muchos de ellos de los barrios del oeste de la capital— han regresado con los años, con los dólares y con el modo de vida de Washington Heights, construyendo casas en los barrios del oeste con esa mezcla de estética americana y calor caribeño que caracteriza a la diáspora que regresa.
El Quisqueya Heights de la emigración dominicana —el barrio dominicano de Washington Heights en Nueva York— tiene su contrapartida en los barrios del oeste de Santo Domingo donde los retornados construyeron con el ahorro de años en el norte americano. Esa conexión transnacional da al municipio occidental una energía particular: la mezcla del ritmo dominicano con las noticias del norte, el béisbol de los Mets y los Yankees con el béisbol de los Leones y los Tigres.
El béisbol y la identidad dominicana
El béisbol dominicano tiene en Santo Domingo Oeste sus academias informales: los solares y parques donde los jóvenes practican con la esperanza de ser visto por los scouts de los equipos de Grandes Ligas que recorren constantemente la República Dominicana en busca del próximo pelotero. La República Dominicana ha producido más jugadores de Grandes Ligas por habitante que cualquier otro país del mundo, y los barrios populares del Gran Santo Domingo son el semillero.
Consejos para chatear
Santo Domingo Oeste tiene el carácter del barrio dominicano: hospitalario, musical, con el béisbol y el merengue como hilos conductores de la conversación. La sala conecta dominicanos del oeste de la capital con los de la diáspora en Nueva York y con hispanohablantes de toda América. No compartas datos personales con desconocidos.