Fue capital de media Hispania antes de ser capital de provincia
Tarragona fue una de las ciudades más importantes de la península durante el Imperio romano, y no como detalle turístico: fue capital, y de ahí viene el nombre de la Tarraconense. Eso ha dejado una ciudad donde los restos romanos no están en un museo aparte sino en medio del casco urbano, y donde una obra en un solar puede acabar en excavación. Quien escribe desde aquí lo da por normal; quien llega de fuera pregunta.
Hoy son 141.542 habitantes a 68 metros de altitud, con el río Gayá al norte del término. Capital de la provincia y también de la comarca del Tarragonès, que es la clave para entender de dónde sale la gente de la sala.
Una comarca entera a menos de veinte kilómetros
Salou está a 9,9 kilómetros, Reus a 12,3 con sus 103.477 habitantes, Cambrils a 16,5 y Valls a 18,6. El Vendrell queda algo más lejos, a 26,4. Sumadas, son más gente de la que tiene la propia capital.
Por eso la sala no funciona como el chat de una ciudad aislada. Se propone algo en Tarragona y contesta alguien de Reus; se habla de la playa y aparecen los de Salou y Cambrils, que en verano viven en otra ciudad distinta a la de invierno. La diferencia entre temporada alta y baja es un tema recurrente aquí, y no es conversación de turistas: es de quien trabaja en ello.
Santa Tecla y los castells
La patrona es Santa Tecla y sus fiestas, a finales de septiembre, son el momento del año en que la ciudad se reconoce a sí misma. Los castells son parte de eso, con la particularidad de que aquí se compite en serio y se discute de colles como en otros sitios se discute de fútbol. En la sala se nota: esas semanas hay más gente y más ganas de quedar.
El resto del año la conversación es la de una capital de tamaño medio con universidad y puerto: estudios, turnos, alquileres imposibles en verano y planes para el fin de semana.
Catorce huellas romanas y un anfiteatro con historia encima
El «Conjunto arqueológico de Tarraco» —catorce lugares distintos repartidos por la ciudad— está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000. El más visible es el anfiteatro, del siglo I, construido junto al mar; con el tiempo se levantaron encima los restos de una basílica visigoda dedicada a San Fructuoso y, más tarde, una iglesia románica del siglo XII. Tres capas de historia en el mismo solar, a la vista de quien pasea por la Rambla Nova.
La universidad tiene nombre propio
La universidad de la ciudad se llama Universidad Rovira i Virgili, fundada en 1991. Y en 2018 la ciudad fue sede de los Juegos Mediterráneos, algo que todavía sale en la sala cuando se habla de las instalaciones deportivas que dejó la cita.
Cómo funciona el chat de Tarragona
Se entra eligiendo un nick, sin cuenta y sin dar datos. No hay que instalar nada ni activar Java: basta el navegador del móvil o del ordenador. Si a según qué hora la sala de la ciudad está tranquila, las de ámbito más amplio tienen gente a cualquier momento.
Y un aviso útil para quien llegue de fuera: decir de qué pueblo de la comarca escribes ahorra tiempo, porque aquí la respuesta a «¿alguien cerca?» depende de eso.
Web oficial del municipio: tarragona.cat