El barrio obrero que acogió a América
Carabanchel tiene una historia de recepción de migrantes que define su identidad: en los años cincuenta y sesenta del siglo XX, cuando Madrid creció explosivamente con la industrialización franquista, Carabanchel recibió a los emigrantes interiores de Andalucía, Extremadura y las dos Castillas que llegaron a trabajar en las fábricas del sur de la capital. Esos trabajadores andaluces y extremeños construyeron los bloques de pisos de Carabanchel y le dieron el carácter obrero y popular que aún conserva.
En los años noventa y dos mil, cuando la segunda oleada migratoria llegó desde América Latina, Carabanchel repitió la función que cumplió cincuenta años antes: la ciudad de acogida donde el recién llegado encuentra piso barato y comunidad. Los ecuatorianos que huyeron de la crisis del sucre de 1999-2000 fueron los primeros en llegar masivamente, y los peruanos, bolivianos, colombianos y dominicanos les siguieron en las oleadas posteriores. Hoy Carabanchel tiene la mayor concentración de latinoamericanos de Madrid y una de las mayores de Europa.
La vida latina en Carabanchel
Los locales de Carabanchel reflejan esa historia: en las calles de Eugenia de Montijo, Oporto y la Vía Lusitana hay restaurantes de ceviche peruano, picanterías bolivianas, fritangas ecuatorianas, panaderías colombianas y supermercados de productos latinoamericanos que venden el ají amarillo, la harina de yuca, el maíz morado y los panes que los migrantes no encuentran en ningún supermercado español convencional.
Las remesas que los carabanchelinos envían a Ecuador, Perú, Bolivia y Colombia son una parte significativa de las remesas totales que España envía a América Latina: la Western Union y las agencias de transferencia de dinero de Carabanchel mueven millones de euros mensualmente hacia los países de origen de la comunidad.
La Cárcel de Carabanchel y la memoria
La Cárcel de Carabanchel —construida durante la dictadura franquista en 1944 y demolida en 2008— fue durante décadas el símbolo de la represión política de Franco: sus celdas albergaron a presos políticos republicanos, a opositores al régimen, a líderes sindicales, a intelectuales disidentes. Tras la Transición, la cárcel siguió funcionando como prisión común hasta su cierre en 1998. El solar donde estuvo la cárcel es hoy un parque y un centro comercial, aunque la memoria de lo que ocurrió ahí sigue presente en la identidad del barrio.
El Parque de Pradolongo
El Parque de Pradolongo —el parque más grande de Carabanchel, en el centro del barrio— es el pulmón verde y el punto de encuentro de la comunidad latina: los fines de semana, las familias ecuatorianas con sus asados al estilo andino, los grupos de bolivianos con su chicha, los peruanos con sus ollas comunitarias y los colombianos con su sancocho convierten el parque en una feria latinoamericana al aire libre que no tiene equivalente en ningún otro barrio de Madrid.
Consejos para chatear
Carabanchel tiene el calor de la comunidad latinoamericana más grande de Madrid: la sala conecta ecuatorianos, peruanos, colombianos y bolivianos del barrio con los de toda la diáspora española, con orientación sobre trámites, trabajo y vida en Madrid. No compartas datos personales con desconocidos.