La Bahía de Chetumal y la frontera con Belice
Chetumal está construida frente a la Bahía de Chetumal —la bahía de aguas tranquilas y manglar que separa México de Belice y que comunica con el Río Hondo, el río que marca la frontera natural entre México y Belice durante sus 150 kilómetros de curso. El Río Hondo es uno de los pocos ríos de la Península de Yucatán con caudal permanente, y su lecho de aguas oscuras contrasta con el azul turquesa del Caribe de Quintana Roo.
La Zona Libre de Chetumal —establecida en 1950 para promover el desarrollo de la zona fronteriza— fue durante décadas el principal motor económico de la ciudad: los beliceños, guatemaltecos y mexicanos del sur venían a Chetumal a comprar electrodomésticos, ropa, alimentos y productos electrónicos a precios libre de impuestos. La zona libre perdió importancia con la apertura comercial de los años noventa, pero el comercio fronterizo sigue siendo una parte esencial de la economía chetumalense.
Bacalar: la Laguna de los Siete Colores
A 40 kilómetros al norte de Chetumal, la Laguna de Bacalar —conocida como «el lago de los siete colores» por la gradación del turquesa al azul profundo que producen las distintas profundidades y la composición calcárea del fondo— es el destino turístico más importante del sur de Quintana Roo y uno de los más fotografiados del Caribe mexicano.
Bacalar tiene una laguna de agua dulce cristalina de 42 kilómetros de longitud que se conecta con el sistema de ríos subterráneos del karst yucateco. El fuerte de San Felipe —construido en el siglo XVIII para proteger la costa de los piratas ingleses— domina la orilla oeste de la laguna. Los cenotes, las hamacas sobre el agua y los veleros de fondo plano que recorren la laguna hacen de Bacalar la alternativa serena al turismo masivo de Cancún y Tulum.
Las ruinas mayas del sur: Kohunlich y Dzibanche
La Zona Arqueológica de Kohunlich —a 40 kilómetros al oeste de Chetumal— tiene el conjunto de máscaras del dios del sol más impresionante de la arqueología maya: las ocho máscaras estucadas del Templo de los Mascarones, con sus rasgos faciales individualizados y sus tocados elaborados, son las mejor conservadas del mundo maya y una de las imágenes más reproducidas de la arqueología mesoamericana.
Dzibanche y Kinichna —a 60 kilómetros al norte de Chetumal— son los centros mayas más grandes de la región y los menos visitados: sus templos piramidales emergiendo de la selva sin restauración turística dan una experiencia arqueológica mucho más auténtica que los grandes sitios de Chichén Itzá o Tulum.
Consejos para chatear
Chetumal tiene el carácter fronterizo y tranquilo del sur caribeño: con Bacalar, la frontera con Belice y la Zona Maya. La sala conecta chetumalenses con quintanarroenses del sur y viajeros del Caribe. No compartas datos personales con desconocidos.