La leyenda del derecho de pernada
Vilanova i la Geltrú, llamada así oficialmente en catalán y conocida en castellano como Villanueva y Geltrú, es un municipio de la provincia de Barcelona. La leyenda cuenta que la villa nueva nació porque el señor feudal de la Geltrú impuso el derecho de pernada a las jóvenes que se casaban, y muchos vecinos huyeron para instalarse junto al mar, en tierras de Cubellas, fundando la Villa Nueva de Cubellas. Con el tiempo, ambos núcleos crecieron hasta fundirse en uno solo.
La fundación oficial llegó en 1274, cuando el rey Jaime I concedió a la villa la Carta Puebla. A mediados del siglo XVIII, ya bajo el reinado de Carlos III, el municipio siguió creciendo, con una historia que dejó numerosos puntos de interés cultural repartidos por el casco antiguo. La altitud del municipio ronda los 22 metros sobre el nivel del mar, junto a la costa mediterránea.
Capital del Garraf, cocapital del Panadés
El municipio es capital de la comarca del Garraf y cocapital, junto a otra localidad, de la veguería del Panadés. Está a 45 kilómetros tanto de Barcelona como de Tarragona, una posición que lo deja a medio camino entre las dos ciudades grandes de la zona. La costa mediterránea marca buena parte de la vida del municipio, desde el puerto hasta las playas del casco urbano.
Esa posición intermedia explica por qué la sala reúne a gente que se mueve entre Barcelona y Tarragona con frecuencia, además de a quien vive todo el año en el municipio. La combinación de historia medieval y litoral mediterráneo es uno de los primeros temas que sale cuando alguien nuevo entra a preguntar por el pueblo.
Cubelles, Sitges y las villas del litoral
El término municipal limita con Cubelles, Castellet, Canyellas, Sitges y Sant Pere de Ribes, todos dentro de la misma franja de costa. Un poco más lejos, hacia el sur, se llega a Cunit y a Calafell, ya en dirección a Tarragona. Cada uno de estos municipios comparte con Vilanova la misma comarca y el mismo tramo de litoral mediterráneo.
Buena parte de quien entra a la sala desde estos pueblos se mueve a diario entre ellos, por trabajo o por costumbre, y la conversación salta de un nombre a otro sin esfuerzo. Sitges, Cubelles y Sant Pere de Ribes son los que más se repiten cuando se habla de planes para el fin de semana.
La sala de chat de Vilanova i la Geltrú
Se entra sin registro: un nick, aceptar las normas y ya se puede escribir, sin instalar programas ni tener Java en el ordenador o el móvil. El acceso es el mismo desde el navegador de un teléfono que desde uno de sobremesa.
Las tardes y las noches de fin de semana son las horas con más movimiento, con la playa, la historia del casco antiguo y los pueblos cercanos como temas típicos para arrancar conversación. Como en cualquier sala pública, lo prudente es no compartir el teléfono ni datos personales con quien se acaba de conocer. Quien busca hablar con gente del Garraf encuentra aquí una sala abierta a cualquier hora.
Web oficial del municipio: www.vilanova.cat