La ciudad del Rin y el Carnaval renano
Colonia fue fundada por los romanos en el año 50 d.C. como Colonia Claudia Ara Agrippinensium —el más largo nombre oficial de una ciudad en la historia— en el punto donde el Rin era cruzable: ese punto estratégico la convirtió en la ciudad más importante de la Germania Romana y en el cruce de caminos medieval que conectaba el norte de Europa con el Mediterráneo a través de los Alpes. La historia de Colonia está escrita en sus iglesias románicas —hay doce iglesias románicas medievales en el casco histórico, más que en cualquier otra ciudad del mundo— y en el Museo Romano-Germánico junto a la catedral.
La Catedral Gótica de Colonia —el Kölner Dom— es el símbolo de la ciudad y el edificio más visitado de Alemania con seis millones de visitantes anuales. Su construcción comenzó en 1248 y no terminó hasta 1880: 632 años de construcción que hacen de ella el proyecto arquitectónico más largo de la historia. Las dos torres de 157 metros fueron durante cuatro años (1880-1884) las estructuras más altas del mundo antes de que la Torre Eiffel las superara. El Dom está a 200 metros de la Estación Central de Colonia y su silueta gótica contra el Rin —fotografiada desde el puente Hohenzollern con sus miles de candados de amor— es la imagen más reproducida del oeste de Alemania.
El Carnaval de Colonia: los tres días locos
El Carnaval de Colonia —junto con los de Maguncia y Düsseldorf el mayor Carnaval de Alemania— tiene una intensidad que sorprende a quien lo ve por primera vez: en los Jecken (los «locos» del Carnaval), la ciudad entera sale disfrazada desde el Weiberfastnacht (el Jueves de las Mujeres, que marca el inicio oficial del Carnaval) hasta el Aschermittwoch (el Miércoles de Ceniza) y bebe Kölsch durante cuatro días seguidos.
El Rosenmontag —el Lunes de Rosas, el punto culminante del Carnaval— tiene un desfile de 20 kilómetros con carrozas que lanzan caramelos al público, bandas de música de cobre y la participación de más de 100.000 personas. Los caramelos que se tiran se llaman Kamelle y recogerlos del suelo del desfile es parte irrenunciable de la experiencia. El Kölsch —la cerveza de fermentación alta típica de Colonia, servida en vasos de 0,2 litros que los camareros —Köbes— llenan incesantemente en las Kneipen (los bares de Colonia)— es la bebida del Carnaval y de cualquier tarde en la ciudad.
La comunidad hispana en Köln
Colonia tiene una comunidad hispanohablante que llegó con las oleadas migratorias de los años sesenta y setenta —cuando los Gastarbeiter (trabajadores invitados) de España, Italia, Grecia y Portugal llegaron a trabajar en las fábricas del Rin— y que se ha renovado con latinoamericanos llegados en las décadas siguientes. Los barrios de Ehrenfeld y Nippes tienen presencia hispana visible.
El carácter abierto y festivo de los colonenses —considerados los más simpáticos de Alemania junto con los bávaros— hace de Colonia un destino de bienvenida para los recién llegados: la disposición a conversar en la Kneipe y a compartir el Kölsch con cualquiera que aparezca es parte de la cultura local.
Consejos para chatear
Colonia tiene el carácter renano: festivo, hospitalario, con el orgullo del Carnaval y del Kölsch. La sala conecta hispanohablantes en el estado de Renania del Norte-Westfalia con orientación sobre trabajo, Anmeldung y vida cotidiana. El Carnaval de febrero es la mejor manera de integrarse en Colonia: si vas disfrazado, ya eres de Köln. No compartas datos personales con desconocidos.