El estigma y la realidad
La Pintana tiene la mala reputación que le da el Chile de las estadísticas: los índices de pobreza más altos del Gran Santiago, las menores tasas de escolaridad, los indicadores de vulnerabilidad social que la colocan sistemáticamente al fondo de las tablas de desarrollo comunal. Eso es real y no se puede negar.
Pero La Pintana también es la historia de una comunidad que, con los recursos más escasos del Gran Santiago, construyó uno de los primeros sistemas municipales de compostaje y reciclaje de América Latina —el sistema de recolección selectiva y compostaje que el alcalde Jaime Pavez implementó en los años noventa fue estudiado por municipios de toda América—, que tiene parques y plazas bien mantenidos con los recursos que otras comunas más ricas destinan a publicidad, y que tiene una organización comunitaria de base que las comunas de clase alta del oriente santaguino no pueden replicar.
La historia de la comuna
La Pintana se creó en 1981 —durante la dictadura de Pinochet— a partir de terrenos que el régimen militar usó para relocalizar a las familias que vivían en campamentos (asentamientos informales) en comunas más céntricas como Ñuñoa, San Miguel o Santiago. La relocalización masiva —que los pintaninos llaman «la erradicación»— concentró en La Pintana a las familias más pobres del Gran Santiago en un territorio sin infraestructura, sin transporte, sin colegios suficientes ni servicios de salud.
Esa historia de erradicación y concentración de pobreza explica la situación de La Pintana mejor que cualquier otra variable: la comuna no creció orgánicamente con sus pobres, sino que le fueron asignados los pobres que otras comunas no querían en su territorio.
El Parque Los Reyes y los espacios verdes
El Parque Los Reyes —el parque municipal más grande de La Pintana— tiene las áreas verdes que la planificación municipal de los años ochenta y noventa no proveyó y que los alcaldes posteriores han ido ampliando y equipando. El parque tiene pistas de atletismo, canchas de fútbol y básquetbol, juegos para niños y áreas de picnic que los pintaninos usan con la intensidad del que sabe que ese es el único parque grande de su comuna.
Consejos para chatear
La Pintana tiene el carácter del sur popular de Santiago: solidaria, con el orgullo de quien construyó su barrio con sus propias manos. La sala conecta pintaninos con los del sur de Santiago y la diáspora chilena. No compartas datos personales con desconocidos.