La primera capital del Brasil y la capital africana de América
Salvador da Bahia fue la primera capital del Brasil colonial, sede del gobierno portugués de 1549 a 1763, y el principal puerto de entrada de esclavos africanos durante los tres siglos del comercio trasatlántico de esclavitud: se estima que más de cuatro millones de africanos llegaron al Brasil a través de Salvador, traídos del Congo, Angola, Nigeria y Daomey para trabajar en los ingenios de azúcar del Recôncavo Baiano.
Esa historia traumática produjo algo que en ninguna otra ciudad de América ocurrió con la misma intensidad: la síntesis de las culturas africanas yoruba, fon, bantú y otras con la cultura portuguesa y la indígena tupi-guaraní en un caldero que creó el candomblé, la capoeira, el axé, el caruru, el acarajé y una manera de sentir el mundo que es única en el universo cultural de las Américas. Salvador tiene la mayor proporción de población afrodescendiente de cualquier ciudad brasileña y es el corazón de la cultura negra del país.
El Carnaval más grande del mundo
El Carnaval de Salvador compite con el de Rio de Janeiro por la atención internacional, pero en número de participantes no tiene competencia: más de tres millones de personas desfilan o participan en el Carnaval de Salvador durante siete días en el mayor evento popular del mundo. La diferencia fundamental con el de Rio es la participación: el Carnaval de Salvador no es un espectáculo que se ve desde una tribuna sino una fiesta en la que todo el mundo está dentro.
Los trios elétricos —camiones con sistemas de sonido de 300.000 watts montados en carrozas— recorren los tres circuitos del Carnaval (Dodô, Osmar y Batatinha) con los artistas del axé tocando en vivo durante horas: Ivete Sangalo, Bell Marques, Claudia Leitte, Saulo. Los pipoca —los foliões que van fuera de los cordones de los blocos, en la masa popular que rodea los trios— son el Carnaval que todo el mundo puede vivir sin pagar entrada de abadá.
El Olodum —el bloco afro fundado en el Pelourinho en 1979— es la banda de percusión más famosa de Brasil y una de las más influyentes del mundo: su sonido de samba-reggae, con 200 percusionistas en las calles del Pelourinho, fue grabado por Michael Jackson para «They Don’t Care About Us» en 1995 y convirtió a Salvador en destino del mapa musical global.
El candomblé y los orixás
El candomblé es la religión afrobrasileña más practicada de Brasil: una síntesis de las creencias yoruba, fon y bantú traídas por los esclavos africanos que sobrevivió durante la esclavitud disfrazada de catolicismo y que hoy es parte central de la identidad baiana. Los orixás —Oxalá, Yemanjá, Ogum, Xangô, Oxossi— son las deidades que median entre los humanos y el Dios supremo Olodumaré, y cada uno tiene sus colores, sus días, sus comidas y sus áreas de influencia.
Los terreiros de candomblé —los espacios sagrados donde se realizan las ceremonias— están en todos los barrios de Salvador: el terreiro de Casa Branca, el más antiguo de Brasil, y el Ilê Axé Opô Afonjá son lugares de patrimonio cultural con décadas de historia. La relación de la cultura baiana con el candomblé es íntima y cotidiana: los colores que se visten los días de semana, las comidas que se preparan, los rituales antes de las grandes decisiones.
El acarajé y la gastronomía baiana
La gastronomía baiana —basada en el dendê (aceite de palma), el leite de coco, las pimentas e influenciada por las cocinas africanas y la materia prima del Recôncavo— es la más personal de Brasil. El acarajé —la bolita de masa de feijão fradinho frita en dendê con camarão seco, vatapá y caruru— que las baianas de branco venden en las esquinas del Pelourinho es el bocado más característico de la ciudad, Patrimonio Cultural Inmaterial de Brasil.
El vatapá (pasta de pan, camarão, leite de coco y dendê), la moqueca baiana (guiso de pescado con dendê y coco que es diferente de la moqueca capixaba de Espírito Santo), el caruru de camarão, el bobó de camarão y la cocina de los terreiros de candomblé —que tiene sus propias recetas sagradas para cada orixá— forman una tradición gastronómica sin paralelo en América.
Consejos para chatear
El chat de Salvador tiene el ritmo baiano: cálido, con humor, con referencias a la cultura afrobrasileña y a una identidad de orgullo negro que es parte central de la conversación. El carnaval, el candomblé y el axé son temas permanentes que generan debates apasionados. Si eres de Salvador, la sala conecta con soteropolitanos en todo Brasil y en la diáspora. Não compartilhe dados pessoais com desconhecidos.