La capital mundial del vino
Burdeos tiene en el vino su identidad más reconocida en el mundo: la región vinícola de Burdeos —con sus 60 apelaciones de origen controlado (AOC) y más de 7.000 châteaux— produce anualmente más de 700 millones de botellas que se exportan a 170 países. El sistema de clasificación de los vinos de Burdeos —establecido en 1855 por orden de Napoleón III para la Exposición Universal de París, con los famosos cinco «premiers crus» de Médoc (Margaux, Latour, Lafite, Mouton Rothschild y Haut-Brion)— es el sistema de clasificación de vinos más influyente del mundo y el que el resto de las regiones vinícolas intentan emular o superar.
La Cité du Vin —el museo del vino inaugurado en 2016 con su arquitectura deconstructivista que recuerda la forma de un decantador de cristal en el puerto fluvial del Garona— es el museo más visitado de Burdeos con 400.000 visitantes anuales: sus doce salas permanentes narran la historia universal del vino con una pedagogía de los sentidos (hay catas en cada visita) que ningún otro museo del vino del mundo ha igualado.
El centro histórico UNESCO
El centro histórico de Burdeos —declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007 como «Puerto de la Luna»— tiene 350 hectáreas de arquitectura del siglo XVIII que hacen de Burdeos el conjunto urbano neo-clásico más coherente de Francia después de París. Las fachadas de piedra de calcáreo blanco del Garona —la piedra de Bordeaux que los constructores del siglo XVIII usaron para todos los edificios del centro— dan a la ciudad esa tonalidad dorada al atardecer que justifica el apodo de la Belle Endormie.
El Place de la Bourse —la plaza frente al río Garona con el espejo de agua de 3.450 m² que refleja las fachadas del Hôtel de la Bourse y sus faroles— es la imagen más reproducida de Burdeos: el espejo de agua (el «miroir d’eau»), creado en 2006, tiene una capa de agua de apenas 2 centímetros que en los días de calma refleja la fachada con precisión de espejo.
La comunidad española en Burdeos
Burdeos y la región de Aquitania tienen una conexión histórica con España que va más allá de la simple cercanía geográfica: el País Vasco español está a 200 kilómetros al sur, y durante el siglo XIX y la primera mitad del XX la migración española —especialmente vasca y andaluza— a la región bordelesa fue significativa.
En la época contemporánea, los republicanos españoles del exilio de 1939 que no pudieron o no quisieron llegar a México encontraron en el suroeste de Francia —y en Burdeos en particular— su segunda patria: la comunidad española de Burdeos tiene raíces en ese exilio que dejó huellas en las asociaciones culturales, los colegios de enseñanza del castellano y la memoria familiar de los hispanoburdignons.
Consejos para chatear
Burdeos tiene el carácter del suroeste francés: más relajado que París, con el orgullo del vino y de la arquitectura, con la apertura hacia España que la geografía hace natural. La sala conecta hispanohablantes en Nueva Aquitania con conversación sobre la región y la vida en el suroeste de Francia. No compartas datos personales con desconocidos.