La capital gastronómica del mundo
Lyon tiene un título que defiende con fiereza: capital mundial de la gastronomía. Paul Bocuse —el cocinero más influyente del siglo XX, el que redefinió la cocina francesa en los años setenta con la nouvelle cuisine y que abrió su restaurante L’Auberge du Pont de Collonges (tres estrellas Michelin durante 55 años sin interrupción) a las afueras de Lyon— convirtió a la ciudad en el destino gastronómico de referencia mundial. Pero Bocuse fue solo el más famoso de una tradición que venía de las Mères lyonnaises —las cocineras tradicionales que dirigían los bistrós del siglo XIX— y que define el carácter de una ciudad donde la comida es cultura.
Los bouchons lyonnais —los restaurantes tradicionales de Lyon, con sus tablillas de madera, sus manteles a cuadros y su carta invariable de platos canónicos— son el corazón de esa tradición: la quenelle de brochet (el flan ligero de lucio en salsa Nantua de cangrejos), los gratins de macarrones o de patata, la rosette (el embutido de cerdo de Lyon), la tablier de sapeur (el estómago de ternera marinado y frito), y el sabor inconfundible de una cocina de mantequilla y crema que los cocineros del resto de Francia han imitado sin conseguir replicar.
Los canuts y La Croix-Rousse
La Croix-Rousse —el barrio de las colinas al norte del centro de Lyon, habitado históricamente por los canuts (los tejedores de seda de los talleres artesanales que hicieron la fortuna de Lyon en el siglo XIX)— es el barrio bohemio, artístico y progresista de la ciudad. Sus casas altas con ventanales enormes —que los canuts necesitaban para tener luz suficiente para trabajar los telares— y sus travées (los pasajes cubiertos que conectan los edificios por el interior de las manzanas) son la arquitectura típica del barrio de la seda.
Los canuts de Lyon fueron también los protagonistas de las primeras revueltas obreras de la historia industrial europea: la révolte des canuts de 1831, con su lema «Vivre en travaillant ou mourir en combattant», fue uno de los primeros movimientos obreros organizados del mundo, medio siglo antes de la Primera Internacional. La Croix-Rousse conserva ese espíritu de independencia y resistencia en su carácter de barrio alternativo.
El Olympique Lyonnais y el fútbol femenino
El Olympique Lyonnais —el OL— es uno de los clubes más laureados de Europa en fútbol femenino: el equipo femenino del OL ha ganado nueve títulos consecutivos de la Champions League femenina entre 2011 y 2020, una hegemonía sin precedentes en el fútbol europeo. El nombre de Ada Hegerberg —la noruega que fue la primera ganadora del Balón de Oro femenino en 2018— está asociado al OL de Lyon como lo está Messi al Barcelona o Ronaldo al Real Madrid.
El equipo masculino del OL —siete títulos de Ligue 1 consecutivos entre 2002 y 2008— tiene en el Groupama Stadium (inaugurado en 2016 al oeste de Lyon) su estadio moderno, y en el Parc Olympique Lyonnais un proyecto de ciudad deportiva que incluye el estadio femenino del Groupama OL Park.
El Festival de las Luces
La Fête des Lumières de Lyon —celebrada cada año los días alrededor del 8 de diciembre, aniversario de la Inmaculada Concepción— es el festival de iluminación más grande del mundo: cuatro noches en las que la fachadas de los edificios históricos, los puentes sobre el Saona y el Ródano, y las plazas de la ciudad se convierten en pantallas de videoarte, proyecciones monumentales e instalaciones lumínicas. Más de dos millones de visitantes acuden a Lyon cada diciembre para ver el festival que desde 1852 transforma la ciudad en un museo de luz a cielo abierto.
Consejos para chatear
Lyon tiene el carácter del francés del sur: amante de la buena mesa, orgulloso de su ciudad sin complejo frente a París, con la apertura de una ciudad universitaria importante (300.000 estudiantes). La sala conecta hispanohablantes en la región de Auvernia-Ródano-Alpes con orientación sobre trámites y vida práctica. No compartas datos personales con desconocidos.